Nuestros textos de ficción

 

 

Lo que sigue nació inspirado en un texto de Foucault quien cuenta que se río por mucho tiempo luego de leer lo que Borges, a su vez, había leído de John Wilkins.
No es tarea fácil enumerar las razones de incumplimiento de la consigna del Taller de escritura.

 ¿Pues, se trata de ordenarlas en una serie? Y de poder hacerlo, ¿qué es lo que hace que una razón esté primero que la otra?
En este instante me surge la pregunta del personaje del film “El año que vivimos en peligro”, el pequeño fotógrafo llamado Billy Kwan que el periodista Hamilton carga sobre sus hombros cuando va a cubrir los últimos días del gobierno de Sukarno, en Jakarta, quien con retórica leninista pregunta:
¿Qué debemos hacer?

Estas primeras reflexiones y, trataré de decirlo con el espíritu de “Las palabras y las cosas”, me hacen sospechar que hay un desorden peor que el de lo incongruente.
Si a las razones se les supone un orden, las que siguen son sin ley ni geometría. Como el inconsciente, tratarán de ser dispersas, diversas y divertidas.
Así como en la Enciclopedia china, también las razones se podrían dividir en 1) indómitas 2) que aún no accedido a la conciencia 3) que permanecen en estado onírico y tienen cancelado el camino hacia la motilidad 4) que se resisten a cualquier tipo de ordenamiento o control del yo 5) de la necesidad de castigo 6) de la nerviosidad propia de la posmodernidad 7) emparentadas con nuestra dependencia de la tecnología en sociedades de consumo 8) que se dibujan con un pincel finito 9) que despiertan la risa de quien coordina y del coro 10) que se engendran en el mismo instante de leer la consigna, se mantienen negadas durante trece días y reaparecen un día antes del taller 11) que solo de lejos parecen verdad.
No se asombren de esta taxonomía!
“Lo que se ve de golpe, lo que por medio del apólogo se nos muestra como encanto exótico de otro pensamiento, es el límite del nuestro: la imposibilidad de pensar esto” . Preferiría no hacerlo!

Pero vale la pena intentarlo, ya que de concederle alguna razón a estas razones me perdería de los maravillosos encuentros del Taller de escritura.

 

Erica Barry, 2014